domingo, 4 de noviembre de 2012

Fanny Abanto, educadora en la escuela y en el pueblo

Como profesora supo darse a sus alumnas por entero, a pesar de sus múltiples ocupaciones no faltaba a clases. Sus clases eran sencillas, claras, ejemplos de la realidad que vive la juventud. Demostró que la disciplina no es ejercicio de la autoridad, ni castigos, ni amenazas o acogiéndose a un reglamento , sino que en el aula, el patio su autoridad era un hecho moral.
Tuvo en cuenta el aspecto integral del estudiante preocupándose por los cambios de actitud y orientándolo hacia la práctica de valores.
Desde una perspectiva laical, enseñó a muchos a percibir la realidad desde el punto de vista del pobre. A abrir caminos en la solidaridad, a sufrir con los que sufren cuando los problemas no se pueden solucionar en el corto plazo.
Su clara y viva inteligencia, le permitió una capacidad admirable de análisis, con intervenciones oportunas para aclarar lo que se debatía..
Realizó en Chiclayo una gran labor de difusión cultural, especialmente en los barrios marginales. Amiga dilecta de poetas y pintores; era convencida que el arte es un medio para tomar conciencia de la necesidad de transformar la sociedad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario