Este es un correo que llego y que deseo compartir con todos/as ustedes:
Desde acá (Lima) estaré presente en el merecido homenaje a nuestra querida y siempre recordada Fanny Abanto.
La conocí y compartí con ella tantos hermosos momentos desde cuando era delegada de mi Parroquia - Cayaltí, y asistía a las reuniones de FAS en Chiclayo (Fe y Acción Solidaria) -qué experiencias aquellas sentir a través de laicas como Fanny o sacerdotes como el padre Ricardo Guerrero, Pedro Vasquez. y muchos otros que vienen a mi mente, que Cristo vive y está en medio de su pueblo, luchando con su pueblo, poniendo el hombro, arriesgando, contagiando su fuerza y su esperanza.
¿Cómo no recordar a Fanny, mujer que físicamente aparecía tan frágil como María -la madre de Jesús- pero realmente tan firme y fuerte, tan clara y muy valiente? En Cayaltí son muchas las personas que deben recordarla, en especial las mujeres que pertenecían al "Comité de Mujeres de Cayaltí" (ahora algunas de ellas descansando en paz como Fanny) que por defender los derechos de los trabajadores azucareros sus lideresas fueron privadas de su libertad en la Prefectura de Chiclayo ("por revoltosas", dijeron). Fanny nos acompañó a exigir su libertad, y a pesar que ya conocía de su fortaleza me quedé sorprendida de la valentía con la que se enfrentaba y decía: ¡No nos vamos de aquí sin las compañeras que injustamente tienen detenidas!! Ella siempre estaba "allí" con los estudiantes, campesinos, obreros, maestros, mujeres..., siempre en el momento propicio, cuando más solidaridad, fortaleza y apoyo se necesitaba. Las muestras de su amor, puedo afirmar, fueron permanente, eran parte de ella, ella era así... buena, linda, acogedora, tierna, desprendida, alegre,graciosa, recta, firme, llena de vigor...
Desde acá (Lima) estaré presente en el merecido homenaje a nuestra querida y siempre recordada Fanny Abanto.
La conocí y compartí con ella tantos hermosos momentos desde cuando era delegada de mi Parroquia - Cayaltí, y asistía a las reuniones de FAS en Chiclayo (Fe y Acción Solidaria) -qué experiencias aquellas sentir a través de laicas como Fanny o sacerdotes como el padre Ricardo Guerrero, Pedro Vasquez. y muchos otros que vienen a mi mente, que Cristo vive y está en medio de su pueblo, luchando con su pueblo, poniendo el hombro, arriesgando, contagiando su fuerza y su esperanza.
¿Cómo no recordar a Fanny, mujer que físicamente aparecía tan frágil como María -la madre de Jesús- pero realmente tan firme y fuerte, tan clara y muy valiente? En Cayaltí son muchas las personas que deben recordarla, en especial las mujeres que pertenecían al "Comité de Mujeres de Cayaltí" (ahora algunas de ellas descansando en paz como Fanny) que por defender los derechos de los trabajadores azucareros sus lideresas fueron privadas de su libertad en la Prefectura de Chiclayo ("por revoltosas", dijeron). Fanny nos acompañó a exigir su libertad, y a pesar que ya conocía de su fortaleza me quedé sorprendida de la valentía con la que se enfrentaba y decía: ¡No nos vamos de aquí sin las compañeras que injustamente tienen detenidas!! Ella siempre estaba "allí" con los estudiantes, campesinos, obreros, maestros, mujeres..., siempre en el momento propicio, cuando más solidaridad, fortaleza y apoyo se necesitaba. Las muestras de su amor, puedo afirmar, fueron permanente, eran parte de ella, ella era así... buena, linda, acogedora, tierna, desprendida, alegre,graciosa, recta, firme, llena de vigor...
Gracias Raúl por compartir esta noticia, y que salga adelante la Fundación Fanny Abanto Calle.
Jose Serquen Hernandez
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